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ENSEÑANZA REMOTA DE EMERGENCIA

“ENSEÑANZA REMOTA DE EMERGENCIA”: Claves para el aprendizaje virtual en la emergencia por el Coronavirus

 

“La diferencia entre la

enseñanza remota de emergencia

y el aprendizaje en línea”

 

Equipo editor de EDU360ec

Agradecimiento por su aporte a Charles Hodges, Stephanie Moore, Barb Lockee, Torrey Trust y Aaron Bond, cuyo artículo “The Difference Between Emergency Remote Teaching and Online Learning” ha sido tomado como fuente.

© 2020 Charles B. Hodges, Stephanie Moore, Barbara B. Lockee, Torrey Trust y M. Aaron Bond. El texto de este trabajo está licenciado bajo una licencia internacional Creative Commons BY-NC-ND 4.0 .

 

Para los profesores se hará imposible convertirse repentinamente en expertos en la enseñanza aprendizaje en línea en el contexto actual, en que los plazos de entrega de sus aportes van desde días a horas, por eso se necesita reconocer que todos los actores están haciendo un gran esfuerzo tratando de entregar sus aportes a toda prisa con mínimos recursos y poco tiempo: estamos entonces en un escenario en el que se requiere aplicar la “enseñanza remota de emergencia”

 

El objetivo durante la emergencia no es crear un ecosistema educativo robusto, sino más bien proporcionar acceso temporal a la instrucción y a los apoyos de una manera rápida y fácil de configurar.

 

Una dificultad evidenciada en los sistemas educativos es que no se contempló la posibilidad de enfrentar crisis como la del Coronavirus y continuar operativos de tal manera que las dificultades de la educación presencial no se amplifiquen ante la prioridad de suspender las actividades.

De ahí que las disposiciones y alternativas gubernamentales hayan resultado muchas veces contradictorias, confusas o insuficientes. Cabe considerar que esta pandemia no tiene precedentes por el nivel de impacto mediático que absorbe la preocupación cotidiana tanto de las personas como de los aparatos estatales. La supervivencia se ha transformado en la prioridad diaria.

Las herramientas virtuales ya muy conocidas en algunos contextos, sobre todo los del primer mundo y de la mayoría de universidades, poco han permeado a los espacios de la educación pública; en Latinoamérica las limitaciones de presupuesto, la masificación, el limitado acceso al internet tanto por parte de los estudiantes como de los profesores, son algunos de los retos a vencer.

Sin embargo es la falta de experiencias previas la que hace que fácilmente se confunda el concepto de “enseñanza remota de emergencia” y el “aprendizaje en línea”. Este artículo pretende sondear en los posibles mecanismos que puedan aportar a nuestros sistemas públicos a reflexionar y aplicar con agilidad y eficacia los mecanismos que nos permitan continuar, sobre todo desde una perspectiva humana y humanizante de la educación.

 

Hacerlo más sencillo: la clave

La primera consideración a tomar en cuenta es que los objetivos pedagógicos entre un proceso sostenido tanto presencial como virtual, deben ser significativamente diferentes al conocimiento ofrecido en línea en el marco de una crisis como la que estamos atravesando debido a la pandemia del Coronavirus. Tanto las autoridades nacionales como las de cada centro educativo deben tomar en cuenta estas diferencias, antes de ejecutar y evaluar cada aspecto de la “enseñanza remota de emergencia”.

En el Ecuador las instituciones privadas de educación primaria y secundaria que aseguren tener las herramientas virtuales y que todos sus profesores y estudiantes tengan acceso pleno al proceso, han podido continuar con los programas con algunas dificultades; sin embargo las unidades de educación pública, han entrado a la fecha en una fase de espera hasta que los procesos de transformación digital se consoliden o, por otro lado, la crisis sanitaria termine.

En aquellas instituciones que cuentan con plataformas LMS[1] (Learning Management System: Sistema para el manejo del aprendizaje) o LCMS[2] (Learning Content Management System: Sistema de gestión del conocimiento mediante el manejo de contenidos de aprendizaje), los encargados de implementar el aprendizaje en línea suelen brindar a poyo a grupos pequeños de profesores, sin embargo en la situación actual, su acompañamiento se verá restringido.

Entonces los profesores y coordinadores pedagógicos se sentirán como magos al teniendo que improvisar soluciones rápidas en las circunstancias menos ideales. Se entenderá entonces que este proceso sea estresante y muchas veces desgastante, por más inteligentes que sean las soluciones esgrimidas.

Tanto el público en general como los políticos tratarán de comparar el aprendizaje en línea con la tradicional educación presencial. En una situación de cierre ocurrido en Sudáfrica, la experta pedagoga Laura Czerniewicz [3] inicia su análisis acerca de la construcción del “aprendizaje combinado”, con el abordaje de este que puede ser un límite en la implementación de los procesos educativos virtuales. Menciona que esta iniciativa se incluyó en las agendas políticas sin prestar suficiente atención a que las instituciones terminaron realizando inversiones diferentes entre una y otra, por lo que los resultados fueron dispares.

La poca difusión de experiencias exitosas en nuestro medio, hace que el aprendizaje en línea lleve sobre sí el estigma de tener menor calidad que el presencial, sin embargo investigaciones internacionales demuestran lo contrario (Hodges, Ch. Et al, 2020). El apresuramiento con el que la sociedad mundial se ve abocada a realizar la transición a lo digital, no será un elemento que aporte positivamente a la reputación de este nuevo proceso, por lo que es altamente probable que los diseños metodológicos y prácticos que se implementen, no logren aprovechar al máximo las posibilidades de los formatos en línea.

Diversos formatos para la “enseñanza remota de emergencia”

La terminología utilizada en este proceso de transformación digital, suele ser muchas veces desconocido para los pedagogos y menos cercano para la población en general, ya que su alcance ha estado ligado al círculo de los estudiosos de la tecnología educativa y los investigadores del diseño instruccional. El interés en este artículo es poner al alcance de nuestros lectores, una discusión sobre la terminología y retomar las propuestas para formalizar el conocimiento sobre el tipo de instrucción que se imparte en circunstancias tan complejas como la de la Pandemia del Coronavirus.

Inicialmente, quienes acuñaron el término que nos convoca en este artículo, dicen de él lo siguiente:

Muchos miembros activos de la comunidad académica, incluidos algunos de nosotros, hemos debatido acaloradamente la terminología en las redes sociales, y la «enseñanza remota de emergencia» ha surgido como un término alternativo común utilizado por investigadores de educación en línea y profesionales para establecer un claro contraste con lo que muchos de nosotros conocemos como educación en línea de alta calidad. Algunos lectores pueden estar en desacuerdo con el uso del término «enseñanza» sobre opciones como «aprendizaje» o «instrucción». En lugar de debatir todos los detalles de esos conceptos, seleccionamos «enseñanza» debido a sus definiciones simples: «el acto, la práctica o la profesión de un maestro»[4] y «el intercambio concertado de conocimiento y experiencia»[5] —Junto con el hecho de que las primeras tareas realizadas durante los cambios de emergencia en el modo de entrega son las de un maestro / instructor / profesor.

(Hodges, Ch. Et al, 2020)

 

Educación en línea efectiva

Es bien sabido que el aprendizaje en línea efectivo contempla una planificación y diseño instruccional cuidadosos, que partan del uso de un modelo sistemático.[6] Las decisiones sobre el diseño tienen un impacto directo en la calidad final del producto y del cumplimiento de los objetivos pedagógicos. Lastimosamente este cuidadoso proceso en la etapa del diseño instruccional, suele estar ausente en la mayoría de casos en situaciones como la actual emergencia por el Coronavirus.

Nueve dimensiones son contempladas por varios autores como base para la construcción del aprendizaje en línea[7]:

Opciones de diseño de aprendizaje en línea

(variables de moderación)

1 Modalidad

  • Completamente en línea (Fully online)
  • B-Learning (Blended o mezclado)[8] (más del 50% en línea)
  • B-Learning (25–50% en línea)
  • F2F[9] habilitado para la web

2 Ritmo

  • A su propio ritmo (entrada abierta, salida abierta)
  • Ritmo de clase
  • A ritmo de clase con un poco de ritmo propio

3 Relación estudiante-instructor

  • <35 a 1
  • 36–99 a 1
  • 100–999 a 1
  • > 1,000 a 1

4 Pedagogía

  • Expositiva
  • Práctica
  • Exploratoria
  • Colaborativa

5 Rol de las evaluaciones en línea

  • Determinar si el alumno está listo para el nuevo contenido
  • Dígale al sistema cómo apoyar al alumno (instrucción adaptativa)
  • Proporcionar al alumno o al maestro información sobre el estado de aprendizaje.
  • Entrada para calificar
  • Identificar estudiantes en riesgo de fracaso

6 Rol del instructor en línea

  • Instrucción activa en línea
  • Pequeña presencia en línea
  • Ninguna

7 Rol estudiantil en línea

  • Escucha o lee
  • Completa problemas o responde preguntas
  • Explora la simulación y los recursos
  • Colabora con tus compañeros

8 Sincronización de comunicación en línea

  • Solo asincrónico[10]
  • Solo sincrónico[11]
  • Alguna mezcla de ambos

9 Fuente de retroalimentación

  • Automatizado
  • Profesor
  • Compañeros

 

Consideraciones

Lo que mejores resultados suele brindar es la combinación de las diferentes herramientas en el marco de un proceso social cognitivo, no como una simple transmisión de información. Los expertos en desarrollo de programas en línea suelen sostener que el aprendizaje efectivo se potencia en el marco de una comunidad de aprendizaje en la que se apoya a los estudiantes no solo en la enseñanza, sino con la participación co-curricular y otros apoyos sociales; es decir que se considera la infraestructura existente alrededor de la educación presencial, que es relevante en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Con respecto a la modalidad F2F es pertinente contemplar que su éxito no está centrado en la pura exposición de un conferencista, sino cómo estas sesiones constituyen parte de un ecosistema diseñado para brindar a los estudiantes diversos apoyos mediante recursos formales, informales y sociales. Este ecosistema lleva tiempo identificar y construir, por lo que las instituciones suelen optar por le pura transmisión de información, considerando que ese modelo es más rápido y económico.

Para los profesores se hará imposible convertirse repentinamente en expertos en la enseñanza-aprendizaje en línea en el contexto actual, en que los plazos de entrega de sus aportes van desde días a horas, por eso se necesita reconocer que todos los actores están haciendo un gran esfuerzo tratando de entregar sus aportes a toda prisa con mínimos recursos y poco tiempo: estamos entonces en un escenario en el que se requiere aplicar la “enseñanza remota de emergencia”.

 

Enseñanza Remota de Emergencia

A diferencia de las experiencias planificadas desde el principio y diseñadas para estar en línea, la enseñanza remota de emergencia (ERT) es un cambio temporal de la entrega de instrucción a un modo de entrega alternativo debido a circunstancias de crisis. Implica el uso de soluciones de enseñanza totalmente remotas para la instrucción o la educación. Su uso permitirá que una vez terminada la crisis, se pueda volver al formato presencial pero incluyendo los aportes que la virtualidad incluyó durante este período.

 

El objetivo durante la emergencia no es crear un ecosistema educativo robusto, sino más bien proporcionar acceso temporal a la instrucción y a los apoyos de una manera rápida y fácil de configurar.

 

 

[1] Objetivo de los LMS: Gestionar cursos. Existe una gran variedad de opciones, desde las gratuitas hasta las de pago. Las instituciones deben valorar sus necesidades y proyecciones. Se puede implementar como un SAAS (Software como Servicio).

[2] Objetivo de los LCMS: Gestionar los objetos y materiales de aprendizaje. Se requiere incluir en la institución una propia entidad editora con autosuficiencia en la publicación de contenidos de una manera sencilla, rápida y eficiente.

[3] Laura Czerniewicz, “What we learnt from ‘going online’ during university shutdowns in South Africa”.  PhilOnEdTech, March 15, 2020

[4] «Teaching», Merriam-Webster.

[5] Daniela Peixoto Olo, Leonida Correia, and Maria da Conceição Rego, «The Main Challenges of Higher Education Institutions in the 21st Century: A Focus on Entrepreneurship», in Examining the Role of Entrepreneurial Universities in Regional Development, eds. Ana Dias Daniel, Aurora A.C. Teixeira, and Miguel Torres Preto (Hershey, PA: IGI Global, 2020): 1–23.

[6] Robert M. Branch and Tonia A. Dousay, «Survey of Instructional Design Models», Association for Educational Communications and Technology (AECT), 2015.

[7] Barbara Means, Marianne Bakia, and Robert Murphy, “Learning Online: What Research Tells Us about Whether, When and How” (New York: Routledge, 2014).

[8] Blended learning es el aprendizaje que combina el e-learning (encuentros asincrónicos) con encuentros presenciales (sincrónicos) tomando las ventajas de ambos tipos de aprendizajes.

[9] F2F (Face to Face) Se entiende literalmente como un “cara a cara”, sin embargo no es un modo presencial; se trata por ejemplo del uso de videoconferencias basadas en la web para extender la experiencia F2F a los estudiantes a distancia; se suele simular las condiciones del aula presencial para generar condiciones conocidas por los estudiantes, además de otras estrategias en las que la sincronía constituye un factor primordial.

[10] ASINCRÓNICO: Puede ser llevado a cabo online y offline. El aprendizaje asincrónico implica un trabajo de curso proporcionado a través de la web, email y tableros de mensajes que luego son publicados a través del foro online dedicado al proceso. Un beneficio que tiene el aprendizaje asincrónico es que puedes ir a tu ritmo.

[11] SINCRÓNICO: Se llama aprendizaje sincrónico porque los sistemas permiten que los estudiantes pregunten a su docente o compañeros preguntas de manera instantánea a través de la mensajería instantánea.

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